El pasado sábado 15 de marzo, nuestros pequeños cofrades dieron rienda suelta a su creatividad en un taller muy especial. Con papel, colores y mucha ilusión, crearon su propia procesión en miniatura, reflejando con cariño lo que viven y sienten en la Semana Santa.
 
Pero no solo hubo arte y manualidades, también descubrieron un tesoro de nuestra cofradía: el Lignum Crucis, una reliquia que nos une con la verdadera Cruz de Cristo. A través de una explicación sencilla y cercana, entendieron su significado y la importancia que tiene en nuestra Cofradía.
Porque la Semana Santa se aprende, se vive y se siente desde pequeños. Y este sábado, entre tijeras y pegamento los más jóvenes de la cofradía demostraron que el futuro está en sus manos… ¡y en sus corazones!
Pequeños cofrades, grandes emociones

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